Noruega está bordeada de norte a sur por fiordos, numerosas entradas de mar a la tierra creando paisajes totalmente únicos e irrepetibles, pero hay uno que se lleva la palma.
El fiordo de Geiranger, está considerado como uno de los más bonitos del mundo, y por lo tanto, uno de los lugares más turísticos de Noruega.
Hay que tener un corazón de piedra para no quedar impresionado con este regalo que nos hace la naturaleza. Nosotros tuvimos la suerte de visitarlo y hoy os vamos a contar qué vimos e hicimos en un corto pero intenso día por Geiranger.
El Geirangerfjord, una maravilla de la naturaleza

Aunque el crucero atracaba sobre las 12:00 en Geiranger, nuestra visita comenzaba mucho antes, y es que teníamos una cita con el fiordo de Geiranger.
El Geirangerfjord, declarado patrimonio de la humanidad, cuenta probablemente con las tres cascadas más famosas de Noruega: Las siete hermanas (De Syv Søstrene) , el velo nupcial (Brudesløret ) y el pretendiente (Friaren).


Las cascadas de las siete hermanas (llamada así porque son siete cascadas) y el pretendiente se encuentran una frene a la otra, mientras que la cascada del velo, está un poco más cercana al pueblo, y si la miráis a contra luz, el efecto del agua cayendo da la sensación de ser un velo de novia.

Natalia y el hermano ya lo habían visto y me habían hablado maravillas de los paisajes que rodean este precioso pueblo, así que ese día desayunamos muy temprano y nos fuimos a la cubierta del barco para no perdernos nada, y es que la visita a Geiranger comienza mucho antes de llegar al puerto y las imágenes hablan por sí solas:




CONSEJO:
Si visitáis Geiranger en crucero, desayunad temprano y subid a la cubierta del barco para ver uno de los paisajes más bonitos de Noruega. Aunque luego a la salida también se pueden ver, pero disfrutarlo dos veces siempre es mejor que una, ¿no?
En el video de Geiranger (lo dejo aquí abajo) os comentamos que aprovechamos y subimos la cámara para tomar fotografías, y es que para los amantes de este arte, el fiordo de Geiranger es un paisaje increíble.
La cubierta de nuestro barco no era muy grande y había muchísima gente, lo que dificultaba mucho el poder hacer buenas fotografías, pero algunas pudimos hacer:


Aunque lo realmente importante es poder ver con nuestros propios ojos este capricho de la naturaleza.
Qué ver en Geiranger en un día

El barco atracó sobre las doce del mediodía y había que desembarcar en barcas, (lo que atrasa mucho la bajada del barco) por lo que decidimos almorzar temprano en el barco y bajar más tarde a visitar Geiranger.

Geiranger es un pueblo muy pequeño, así que en un par de horas o tres se puede ver todo fácilmente, dependiendo del tiempo que os paréis para hacer fotos.
Vistas hacia el Geirangerfjord
Una vez llegamos al puerto, dimos un pequeño paseo por el pequeño puerto fuimos directamente hacia la cascada que cae desde la parte alta del pueblo y desemboca en el mar, pero no podíamos empezar la subida sin antes sacar unas fotos del fiordo, y de las casitas tan peculiares del pueblo.

Si os ponéis de espalda al mar, a la derecha del río, hay una pradera verde con unas vistas al fiordo extraordinarias y para sorpresa nuestra, no había nadie. Todo el mundo se limita a subir al mirador y pasear por el pequeño pueblo, pero pocos se dan cuenta de esta preciosa alfombra verde junto al mar.
Además el tiempo era fantástico y el césped nos llamaba a gritos para tumbarnos y relajarnos, pero no teníamos tiempo y debíamos seguir el recorrido.


Subir hasta el Fossevandring Geiranger
Tras esta parada fotográfica subimos por las escaleras en paralelo a la cascada hasta llegar a la plataforma de arriba, donde da la sensación de estar dentro de la cascada.
Por el camino había muchas casitas con césped y flores en los tejados. A nosotros nos llama mucho la atención esto, pero en noruega es algo muy común y en los pueblos pequeños se suele ver mucho.

CONSEJO:
Si vais a subir con niños pequeños, os recomendamos que dejéis el carro en el barco, ya que hay mucha gente y las escaleras no son muy grandes, por lo que es muy difícil subir con el carro por las escaleras.
La cascada salpicaba agua con mucha fuerza, así que no pudimos hacer fotos mientras subíamos. Además había mucha gente subiendo y bajando a la vez y es un poco difícil.
Es un pueblo muy pequeño y desembarcaron tres cruceros, por lo que hay que entender que el pueblo va a estar colapsado y hay que tener paciencia.

En la parte de arriba hay un pequeño mirador con unas vistas preciosas del pueblo y el fiordo de Geiranger. Es increíble como el mar se abre camino entre las montañas y atracan los barcos en el mismo puerto sin ningún problema. ¡Imaginaos la profundidad que hay para poder atracar los barcos!


Una vez arriba, tras terminar el recorrido por las escaleras, hay una carretera y a mano izquierda lleva directamente a la iglesia de Geiranger.

Visita a la Iglesia de Geiranger o Geiranger Kyrkje
Con forma octogonal y fabricada en madera y el tejado en pizarra, se construyó en 1842 debido a un incendió que quemó la antigua iglesia en 1841.

Como es tradición en Noruega y vimos anteriormente en la iglesia de Flam, la iglesia está rodeada por un cementerio.
Desde fuera la iglesia es muy bonita y está en un lugar privilegiado, casi imposible de mejorar, pero nos quedamos con las ganas de visitarla por dentro. El día anterior visitamos la iglesia de Flam, y teníamos muchas ganas de entrar a una nueva iglesia medieval pero estaba cerrada.

No obstante, solo por las vistas que hay desde la iglesia, me atrevería a decir que incluso mejores que desde el mirador de la cascada, merece la pena visitarla.
En el propio patio de la iglesia hay unas pequeñas escaleritas que llevan a la carretera por la que bajamos antes (pero acortando bastante camino) y en menos de 10 minutos estábamos de vuelta en el puerto.
Nos montamos en la barca y volvimos al barco para poner rumbo al siguiente destino.
CONSEJO:
Si viajáis en crucero. Normalmente el crucero para en el mismo día en Geiranger y en Hellesylt (en este último solo para soltar o recoger, según el trayecto) y podéis hacer una excursión de un pueblo al otro. En nuestro caso había una excursión desde Geiranger a Hellysylt, pero como íbamos con muchos niños pequeños preferimos visitar únicamente Geiranger.
Geiranger es un pueblo muy pequeñito y no tiene muchas cosas que ver, pero no siempre hay que andar con prisas para ver cosas. También hay que saber disfrutar de la naturaleza y la tranquilidad de lugares como Geiranger.
De vuelta en el barco, nos duchamos rápido y fuimos de nuevo a la cubierta. No queríamos perdernos de nuevo esos paisajes. Me volvería a sentar en la cubierta una y otra vez y nunca me cansaría de verlos.
La cascada de las siete hermanas…
El pretendiente…
El velo nupcial…
El mar abriéndose paso entre las enormes montañas…
Nunca olvidaré la sensación de tranquilidad de aquél paisaje. Aquel regalo de la naturaleza, que al menos una vez en la vida, deberían ver todas las personas.
6 comentarios en «Geiranger, el fiordo más bonito del mundo»
me parece muy bien explicado, doy las gracias a los que comparten por que ayudan a los que como yo preparamos este crucero. gracias mª neus
Hola Neus.
Me alegra que te haya servido de ayuda el post! Espero que lo pases genial en las vacaciones.
Un saludo y gracias por el comentario.
Excelente explicación.
El proximo año espero hacer el crucero por los fiordos y me interesan todos los detalles.
Gracias
Gracias por el comentario.
Espero que te sirva de ayuda nuestro post y disfrutes de ese crucero, los paisajes y lugares que se visitan son una maravilla.
Un saludo!
Hola Ismael,
Nosotros tenemos reservado un crucero por los fiordos para el próximo mes mayo, del 21 al 28 del 2022, y he visto en las guías de viaje que suele llover y hace frío, pero veo en tus fotos que vais en manga corta, en qué fechas hiciste el viaje? Nosotros vivimos en Málaga y es importante saber el tema del tiempo porque yo pensaba llevar sólo ropa de abrigo. Muchas gracias por tus comentarios y consejos me están sirviendo de mucha ayuda para preparar el viaje.
Un saludo
Montse
Hola Montse,
¡Muchas gracias por el comentario! Me alegro que el blog te esté sirviendo de ayuda.
Nosotros también viajamos justo en esa fecha, pero la verdad es que tuvimos mucha suerte y nos pilló una «ola de calor» en Noruega. Nosotros nos llevamos abrigos y sudaderas y al final casi todos los días estuvimos en manga corta. Para que te hagas una idea, Natalia fue con sus padres años antes en junio y hacía frío.
Mi consejo es que lleves ropa de abrigo y alguna camiseta de manga corta (como hicimos nosotros) y así si te pilla buen tiempo tienes donde elegir.
Cualquier duda que tengas aquí estamos.
Espero que lo pases genial.
Saludos!